Preparación psicológica en el triatlón

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Preparación psicológica en el triatlón

Bustamante Castaño 07 Jul 2015
José Manuel Bustamante Castaño Vendedor de Deportes Colectivos, Running y Roller en Decathlon Vícar Árbitro en 1ª División Andaluza

El mundo del triatlón es un deporte en claro apogeo donde cada vez se están sumando más adeptos. La cantidad de competiciones de triatlón a su vez está aumentando también, y presenta corredores tanto populares como profesionales que están mostrando un gran nivel. El triatlón es una disciplina que se puede practicar con distintos niveles de exigencia, acordes a las distancias que están ya establecidas:

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El triatlón es una disciplina que se puede practicar con distintos niveles de exigencia.

Preparar una prueba de triatlón requiere de una base y un entrenamiento físico. Uno no puede querer meterse en el agua y luego hacer bicicleta y carrera a pie sin antes haber estado un tiempo haciendo las tres disciplinas, primero por separado y luego algunos días en entrenamientos conjuntos para ir adaptándose y habituándose a los cambios, como a salir del agua y montarse en la bicicleta para después bajarse de un salto de ésta y calzarse las zapatillas para pedirle a las piernas que echen todo lo que les queda.

A la hora de enfrentarse a una prueba que integra tres deportes tan diferentes que trabajan grupos musculares tan dispares es necesario, primero tener una preparación física adecuada, ésta como en cualquier deporte es básica e imprescindible, sin ella, practicar un deporte se hace complicado y puede llevar a lesiones con mayor facilidad.

En segundo lugar tener unas metas claras es indispensable. El establecimiento de un entrenamiento y unas metas, es una de las cosas más importantes a tener en cuenta durante la preparación para la realización de un triatlón. Si es tu primer triatlón como si no lo es, te marcarás unos objetivos, pero estos deben ser acordes a tus posibilidades, porque si de lo contrario tus objetivos son demasiado exigentes ya desde un principio tu preparación mental para la competición no será la adecuada y puede influir en tu rendimiento tanto en los entrenamientos como el día de la prueba. “Unas veces ganas y otras veces aprendes”.

Si es tu primer triatlón por ejemplo, no debes marcarte un tiempo y mucho menos si es demasiado exigente, simplemente tienes que proponerte terminar la prueba y disfrutar de ella mientras la estás realizando, poco a poco los tiempos irán mejorando con el paso del tiempo y de los entrenamientos.

Por último para poder llevar a cabo un buen triatlón será necesario prepararse bien psicológicamente. Es más que normal y frecuente oír frases del estilo “No he tenido mi día;… no estaba mentalizado…; en piscina nado bien pero en mar no es lo mismo…; se me ha hecho muy pesada…”. Hay que prepararse para esto y ello debe ser un complemento inherente al entrenamiento y preparación física. Para llevar a cabo una buena preparación física hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Motivación: esto no es más que el interés mostrado por el deporte, de ahí como hemos comentado antes la necesidad del establecimiento de unas metas correctas. Hay que pensar bien lo que se quiere y lo que se puede hacer, e ir poco a poco subiendo para poder llegar cada vez más lejos y conseguir objetivos más altos.
  • Auto-Confianza: Se refiere a la creencia de que el deportista tiene recursos suficientes para hacer frente a las demandas del entrenamiento y/o competición. Se relaciona con la percepción de control y, en función de ésta, puede hacer que predomine la motivación o el estrés. Existe una auto-confianza óptima (puedo hacer frente a la competición, pero me supondrá un gran esfuerzo) que beneficia el rendimiento. Sin embargo, tanto el déficit, como el exceso, pueden comprometer nuestra actuación y rendir por debajo de lo esperado.
  • Miedo: Siempre está ahí ese temor por el fallo. Aprender a aceptar que es una posibilidad. Que fallar es de humanos, es principal para poder concentrarse en lo que estamos realizando en ese momento y llevarlo a cabo lo mejor posible, ya sea el segmento de natación, ciclismo o carrera a pie.
  • Atención: estar presente en lo que estamos haciendo. Es normal que mientras estés compitiendo te vengan a la mente pensamientos de “estoy cansado…..; voy lento…..” y realmente estos pensamientos lo único que hacen es ralentizar o cargar tu cabeza. Para superar este momento no es necesario tratar de pensar en otra cosa o justamente lo contrario, simplemente admitir que estas cansado “claro que estoy cansado, llevo 45 minutos entre natación y bicicleta…”, aceptar este hecho es una forma ya de superar ese escollo o barrera psicológica. Algunas de las técnicas que se utilizan para mejorar la atención vienen dadas por el Mindfulness, que cada vez está más implantado en el mundo del deporte.
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Entrenar en el mar permitirá la adaptación del cuerpo y la mente a la hora de afrontar un momento crítico.

A la hora de practicar triatlón una de las mayores barreras psicológicas llega cuando uno tiene que nadar en aguas abiertas, surgen miedos que antes no se habían tenido. Tener estos temores es normal, ya que si bien la práctica de bicicleta se entrena en el mismo campo o similar a aquel en el se va a realizar la prueba, y correr también se asemeja mucho, la natación es una disciplina que se suele entrenar en la piscina y donde se tiene poco contacto con el mar. Aspectos psicológicos como la motivación y la capacidad de superar dificultades tienen en la natación de aguas abiertas una enorme importancia, siendo primordial que el nadador desarrolle estrategias específicas para la superación de los momentos críticos. Hay muchos puntos que nos pueden llevar a momentos difíciles como la distancia de recorrido, ya que en piscina no se hacen pruebas tan largas como en triatlón, la temperatura del agua que es más fría en el mar y esto puede hacer que algunas partes del cuerpo se vean afectadas (se enfríen o duerman) y no tengamos el desarrollo adecuado, así como la falta de referencias visuales que en piscina si tenemos siempre pero en el mar es más complicado. Para todo ello hay solución, entrenar en el mar (en las medidas de las posibilidades del atleta) para poder adaptarse e ir acostumbrando nuestro cuerpo y sobre todo nuestra mente a afrontar la situación. Hacer un triatlón sin haber entrenado en el mar es como querer hacer una carrera con patines sin haber usado nunca algunos.

Por lo tanto, debes recordar que para una buena preparación psicológica debes tener una motivación en dirección a una meta adecuada, confiar en lo que estás haciendo y en tus posibilidades sin sobrevalorar o minusvalorar las mismas, superar el miedo a fallar y estar focalizado en lo que estás haciendo (buscar un punto visual en natación, ya sea la bolla o cuando vas dirección a la costa un edificio, una montaña o algún punto en el que fijarse).

“No existe un ascensor que te lleve al éxito, tendrás que ir paso a paso”.

¡Nos vemos en el agua, después en la bici y luego en la carrera a pie!

Por | 2018-03-23T10:27:13+00:00 julio 7, 2015|Uncategorized|Sin comentarios

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José Manuel Bustamante Castaño Vendedor de Deportes Colectivos, Running y Roller en Decathlon Vícar Árbitro en 1ª División Andaluza

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